Pantaleón Pantoja, un capitán del ejército recientemente ascendido,
recibe la misión de establecer un servicio de prostitución para las
Fuerzas Armadas del Perú en el más absoluto secreto militar. Estricto
cumplidor del deber que le ha sido asignado, Pantaleón se traslada a
Iquitos, en plena selva, para llevar a cabo su cometido, pero se
entrega a esta misión con tal obcecación que termina por poner en
peligro el engranaje que él mismo ha puesto en movimiento. Así arranca
esta novela, publicada en 1973 y llevada posteriormente al cine.
Mario Vargas Llosa utiliza esta anécdota para subrayar la hipocresía
de las instituciones que se llaman ejemplares y del oficio más viejo
del mundo. El eterno debate entre verdad y mentira, entre necesidad y
virtud, y las perniciosas consecuencias que depara a veces la
observancia rigurosa del deber son valores fundamentales de esta
extraordinaria novela.