Un joven lector de poesía asesina a sus padres el día de Año Nuevo con
una ínfima dosis de cianuro en las copas de champán. Un gastrónomo
aficionado al sabor de la sangre humana no encuentra sitio en la
tierra donde satisfacer su gusto en paz. Un millonario excéntrico
invita a sus amigos a una fiesta de la más refinada provocación. En
los relatos de Paul Bowles recogidos en Palabras ingratas la vida es
una sorpresa marginal, o un margen para las sorpresas. La
correspondencia imaginaria del escritor con sus interlocutores añade
el contrapunto íntimo, reflexivo, fascinante, de uno de los autores
más leídos de la literatura actual.