Por suerte, el humor continúa siendo una de las más poderosas armas
contra la locura en este mundo nuestro. Reírse de todo, hasta de uno
mismo, desde el respeto y dentro de la oportunidad y el contexto
adecuado es una muestra de salud mental. En este desternillante
volumen le aguarda el más valioso tratamiento antiestrés: cientos de
chistes con los que no podrá reprimir la carcajada.