El busca una amante esposa, siempre perfecta, siempre sonriente, con
un cuerpo de escándalo y una inteligencia-no-en-exceso-apabullante y
se encuentra con... otra cosa.
Ella busca un hombre comprensivo, inteligente, cariñoso,
sensible-pero-sinpasarse, varonil, metrosexual-pero-hetero, pasional y
un atento dios del sexo, y se encuentra con... otra cosa.
Y a pesar de todo, el matrimonio sigue de moda! Ni contigo ni sin ti.
Así que llegó la hora de plantearse la Gran Pregunta: ¿de verdad
existe la media naranja? Y si existe, ¿cómo se apaña el matrimonio
para convertir la media naranja en medio limón?