"Mi intención ha sido contar una historia de amor. El resto es
accesorio". Con estas palabras resume Antonio Gala el argumento de Las
manzanas del viernes, una historia de amor entre una mujer madura y
un hombre joven. Orosia Valdés, una ejecutiva con poco más de 50 años,
triunfadora, moderna y extraordinariamente bella, se enamora de
Mauricio Villamil, mucho más joven que ella e interesado
exclusivamente por vivir la vida y por el dinero. Este amor-pasión
será, a la vez, constructivo ?porque da vida a Orosia? y destructivo
?porque la deshace?: "El amor, como un misterioso huracán, se abate
sobre la vida, es la vida. Y la muerte también". Este tema es una
constante en todos los géneros literarios en los que Gala se ha
expresado (poesía, teatro, relatos, novelas, artículos periodísticos,
guiones de televisión...). Un asunto que se entrelaza con otros, como
la justicia y la esperanza, y que busca como objetivo la comunicación
y el compromiso con otros seres humanos. El autor pretende hacer que
cada uno de sus receptores (lectores o espectadores) tenga la
sensación de ser el destinatario único de su historia y de su mensaje.