«Mi interés por Arguedas no se debe sólo a sus libros; también a su
caso, privilegiado y patético. Privilegiado porque en un país
escindido en dos mundos, dos lenguas, dos culturas, dos tradiciones
históricas, a él le fue dado conocer ambas realidades íntimamente, en
sus miserias y grandezas. Patético porque el arraigo en esos dos
mundos antagónicos hizo de él un desarraigado.» MARIO VARGAS LLOSA