En la terraza de un apartamento situado en lo alto de una ciudad de
América Latina, una pareja de turistas norteamericanos, los Slade,
mantiene una conversación aparentemente trivial con dos personas que
acaban de conocer, un hombre de un gran atractivo y su amante, una
joven extraordinariamente hermosa. Todo parece indicar que se trata de
esa clase de encuentro fortuito que todos los turistas ansían. Pero
más allá de las apariencias, Paul Bowles, con un estilo magistral y el
dominio poético que siempre ha caracterizado su obra, conducirá al
lector a través de La tierra caliente por un sendero de extrañas
relaciones humanas y cambiantes estados de ánimo. En la línea de El
cielo protector, La tierra caliente es una novela que no defraudará a
los seguidores de Bowles.