En estas cinco cartas que Ernesto Sabato dirige a sus lectores ahonda
en su análisis de nuestra realidad, empezado con Antes del fin, y
aboga por un nuevo humanismo, con «la convicción de que ùúnicamenteù
los valores del espíritu nos pueden salvar de este terremoto que
amenaza la condición humana».
Los progresos de la ciencia y la técnica han transformado al hombre en
un simple engranaje de una máquina de producir y consumir. Esta
dramática preocupación por lo económico, la idolatría por la técnica y
la explotación del hombre nos han llevado a la masificación, a la
globalización, a la clonación ùal miedo. Es la crisis de toda una
concepción del mundo y de la vida. La sociedad virtual en la que
vivimos nos aleja del corazón de las cosas, nos hunde en una
indiferencia metafísica que nos hace olvidar el latido de la vida.
Pero se vislumbran nuevas esperanzas, otras maneras de mirar el
entorno, en el arte, en la resistencia de algunos a la uniformización,
en los deseos expresados, que nos hacen tomar conciencia de que se
puede resistir al poder de la robotización. Y crear nuevos valores
humanos, recuperando los afectos, el gozo, el diálogo, la imaginación,
la belleza, la fe en nuestro destino. Como en otras épocas de crisis,
salvaremos el abismo e inventaremos un nuevo humanismo.
Con la misma firme voluntad de dar testimonio sobre su época que ha
demostrado siempre, Ernesto Sabato nos pone en guardia contra los
peligros que aquejan nuestra cultura, ahora en la más grave
encrucijada de su historia. Sin embargo, sus dudas no pueden acallar
su «esperanza demencial» en el ser humano.
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