Esta colección de cuentos, recopilados y publicados por Afanásiev en
el siglo XIX, constituye un tesoro para los amantes de la literatura
popular. A diferencia de otros repertorios del mismo estilo, estos
cuentos carecen de adornos literarios que alteren su forma. Es por
ello que mantienen su frescura original y su autenticidad.
En el tercer volumen predominan los cuentos de hadas. Esto se debe a
que la folclorística de mediados del siglo XIX les daba una
importancia especial, considerándolos los más antiguos y valiosos.
Pero el valor de estos cuentos reside en su capacidad de interpretar
los elevados ideales vitales del pueblo.