¿Qué hacemos cuando no nos gusta lo que tenemos y queremos sustituirlo
por algo nuevo, pero no sabemos cómo debe ser? Esta pregunta, que
parece tan obvia, es lo que representa la palabra crisis y es más
trascendental de lo que parece a primera vista, en cualquier campo del
conocimiento y, en concreto, de la arquitectura.
La caja de cristal es un programa colectivo de investigación que
intenta encontrar un prototipo espacial abstracto (no ubicado en
ninguna parcela concreta, pero fácilmente modificable para poder
adaptarse a cualquiera) que defina la nueva organización de todos los
componentes que vengan a sustituir el programa ya obsoleto del museo
actual. Su nombre alude a un doble sentido: por un lado, la
trasparencia conceptual; por otro, la espacial. La primera busca
reflejar de una manera clara todo el proceso que genera el desarrollo
del proyecto. La trasparencia física intenta que a través de una
organización espacial se logre la máxima permeabilidad visual para el
espectador de todas las actividades del museo.Consta de las siguientes
partes: organización general del espacio, accesos, área pública, área
de trabajo (coordinación, investigación y área técnica), comunicación
y la relación con el exterior.
Departamentos de escuelas de arquitectura, tutores y alumnos de la
Universidad Politécnica de Madrid, de la Universidad Central de
Venezuela y de la Universidad de Sao Paulo, así como equipos
individualizados y otros investigadores de Oslo, Buenos Aires y Madrid
(hasta un total de sesenta personas), han sumado sus fuerzas para
poner en marcha un nuevo proyecto de museo que se expone en estas
páginas con la ayuda de un amplio y atractivo aparato gráfico para
ilustrar las distintas propuestas. Las múltiples y originales ideas
que conforman el proyecto harán de esta obra una referencia inevitable
para todos los profesionales del museo.