Joseph Fouché (1759-1820) fue uno de los personajes más controvertidos
de la Revolución Francesa. Hipócrita, tenebroso y maquiavélico, votó
a favor de la muerte de Luis XVI y María Antonieta y fue responsable
de sangrientas represalias. Luego, sintiéndose amenazado por
Robespierre, participó activamente en la conspiración termidoriana. En
julio de 1799 pasó a ser Ministro de Policía del Directorio y se
convirtió, sin que su cooperación hubiese sido solicitada, en cómplice
activo del 18 Brumario. Napoleón le conservó en su puesto de Ministro
de la Policía, le nombró luego senador y, posteriormente, Duque de
Otranto. Tras la segunda abdicación de Napoleón trabajó con éxito a
fin de conseguir el retorno de Luis XVIII, quien lo mantuvo en las
funciones de ministro. Posteriormente, perseguido como regicida, se
retiró a Trieste, donde moriría.
Con una magistral capacidad de análisis y su habitual y deslumbrante
talento para recrear atmósferas y espacios del pasado, Zweig traza el
retrato psicológico de este traidor de nacimiento, un ser cínico,
sibilino, intrigante, dueño de una escurridiza naturaleza de reptil,
tránsfuga profesional, abyecto y amoral. Su biografía es el
apasionante relato de una época que va de la Revolución Francesa hasta
la decadencia y postrimerías del imperio napoleónico.
Entre 1925 y 1940, Zweig dio al mundo lo mejor de su producción
literaria: apasionadas biografías de personajes históricos como
Fouché, María Antonieta o Erasmo de Rotterdam.
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