Existe una idea generalizada de que vivimos en un tiempo y una
sociedad especialmente tolerante en materia de opciones personales y
de sexualidad. Pero en toda sociedad existen conductas sancionadas que
marcan los límites que ella misma puede aceptar y que tienen que ver
más con una función pedagógica hacia los miembros "normales" de la
comunidad, que con aquellos a quienes sanciona.
Este libro trata de algunos de los colectivos de mujeres que quedan
fuera de los cánones de conducta considerados deseables dentro del
modelo patriarcal: mujeres solas, trabajadoras sexuales, lesbianas; o
que son discriminadas a partir de su aspecto físico o su edad. Procura
desmitificar algunas interpretaciones de "sentido común", que en
realidad son herramientas de marginación social y brinda a estos
colectivos argumentos legitimadores de su opción personal.