«Siempre oí decir, o leí, que los temas a los que he recurrido, una y
otra vez, desde que empecé a escribir libros de ficción, eran el amor,
la soledad, la enfermedad (la depresión, muy concretamente) y la
felicidad. Son temas de todos los tiempos, creo yo, aunque reconozco
que la depresión es el más concretamente contemporáneo y que a menudo
está muy ligada al humor, o más bien a la ironía, un invento tan
moderno como la novela misma, al que Jankielevich definió con gran
precisión como ³la sonrisa de la razón². En fin, creo que bastaría con
sentarse y conversar con autores de viñetas humorísticas o de novelas
y cuentos cargados de ironía y humor para darse cuenta de que a
menudo nada tienen de cómicos esos creadores, y que más bien suelen
ser tímidos hay millones de maneras de ser tímido, es cierto, y van
desde el no soltar nunca una palabra hasta el soltarlas todas, me
consta y tristones, muy tristones, por más que nos hagan reír y ver
el mundo patas arriba.» Alfredo Bryce Echenique
«Un inédito Bryce volcado a la reflexión casi filosófica.» Joaquín
Marco, El Cultu