Esta colección de cuentos, recopilados y publicados por Afanásiev en
el siglo XIX, constituye un tesoro para los amantes de la literatura
popular. A diferencia de otros repertorios del mismo estilo, estos
cuentos carecen de adornos literarios que alteren su forma. Es por
ello que mantienen su frescura original y su autenticidad.
El cuarto volumen contiene relatos inspirados en bilinas (romances que
narran hechos históricos) y cuentos de costumbres, todos ellos de
creación popular. Pintan con extraordinario sentido de observación y
mucho arte colisiones que terminan con la confusión y el castigo del
malvado y del explotador y, en ocasiones, incluso con su ruina o su
muerte.