«El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz» es la segunda parte del
díptico «Cuaderno de navegación en un sillón Voltaire», cuya primera
parte es «La vida exagerada de Martín Romaña», publicada en esta misma
colección. Si la primera parte (el cuaderno azul) terminaba en acción
desquiciada, la segunda (el cuaderno rojo) retoma y desarrolla una
idea propuesta en la primera parte del díptico, donde Martín Romaña
había intuido la aparición de Octavia mientras descansaba en una playa
de Cádiz. Octavia es esa mujer que se conoce o se intuye desde
siempre y cuya aparición simplemente se espera; por eso al final se
descubre como una quimera. El relato de Martín y la historia de
Octavia son, en definitiva, una pareja desdoblada: el narrador y el
personaje sugieren que ambos actores serán siempre dos caras de la
misma moneda.