Organizado de manera sencilla a partir de la progresión a través del
tiempo, cada mapa no sólo constituye a menudo una obra de arte
maravillosa por derecho propio, sino que además nos informa acerca de
nuestra percepción cambiante de la tierra.
Con la difusión de los rumores de nuevos descubrimientos, continentes
imprecisos empezaron a ser representados en los márgenes del mundo, a
menudo como «tierras desconocidas». En el siglo XVIII, en los mapas de
Africa todavía figuraba una escueta anotación para referirse al
interior del continente: «Países jamás explorados por europeos».
Los mapas no tratan sólo de comprender y representar el mundo físico.
Tienen una utilidad administrativa, social, militar, o política e
incluso propagandística.
Todos estos usos se encuentran representados en el presente volumen,
una historia del mundo en imágenes de todos los lugares y todas las
épo