Un forastero, William Fairfield, se apea un día en la estación de un
pequeño pueblo sin nombre. El añil es un compendio de estructuras
reflexivas, ricas y densas, un conjunto de narraciones cerradas sobre
sí mismas que van matizando con exquisita minucia las complicidades
sociológicas, literarias y musicales que forman parte del bagaje
cultural de nuestro siglo. Una novela de amor, pero de amor a la
literatura.