En estas páginas está el mejor Cabrera Infante, el memorioso, el
fanático del cine capaz de mezclar la ficción con la vida; la mirada,
unas veces tierna, siempre irónica, de quien no puede imaginar el
mundo sin películas. La vida se puede concebir sin sardinas, nunca sin
el cine. Es este un libro de libros, el resumen de una vida que
parece muchas vidas dedicadas a la pasión por el cine.