Este libro es una intensa y apasionante semblanza biográfica que
muestra la categoría intelectual y el inquebrantable compromiso vital
de este oscuro escritor, maltratado por los editores, menospreciado
por la crítica y hasta ahora desconocido para el lector. Rafael
Barrett nació en 1876, y moriría de tuberculosis en 1910; la suya fue
una vida «en pendiente hacia el abismo». A los veinte años se trasladó
a Madrid para estudiar ingeniería. Atractivo, culto y adinerado, se
dedicó a disfrutar del Madrid castizo y bohemio de finales del siglo
XIX, de sus salones literarios y las mujeres de mala vida, y se verá
involucrado en más de un duelo. A raíz de un delirante altercado con
el influyente duque de Arión, Barrett se exilió a Paraguay, país en el
que se casó y donde desarrolló la mayor parte de su brevísima
producción literaria (artículos y aforismos). Barrett fue un
librepensador radical entregado a la causa de los más débiles a través
de sus combativos y subversivos artículos. El único libro que llegó a
publicar fue Moralidades actuales. Morán reivindica así la figura de
este malogrado escritor, alabado en su momento por Jorge Luis Borges,
Augusto Roa Bastos o José Enrique Rodó, entre otros.