Las complicadas relaciones entre los miembros de una singular familia,
marcada por el misterio y la muerte, se encarnan de forma magistral
en Silvia, personaje que articula este texto y perfecta
personificación del "ángel de la muerte". En torno a esta singular
figura femenina Marina Mayoral desarrolla un intenso drama mostrando
las claves de una forma de narrar historias que le ha proporcionado el
favor de un amplio sector del público.