Lo que consideramos valores universales en realidad son los que se han
impuesto históricamente por una parte de la Humanidad. De la misma
forma con referencia a las mujeres, el pensamiento no es neutro, sino
que responde a los universales masculinos.
Este libro intenta la deconstrucción del derecho desde la perspectiva
de género, para desmentir la particular visión de los hombres en la
imposición de los contenidos jurídicos a partir de un poder detentado
en exclusiva.
Desde la Constitución es necesaria la reconstrucción del derecho
integrando a las mujeres. El lenguaje, las instituciones y la
actividad interpretativa de las normas jurídicas tienen que tener en
cuenta a la totalidad de la sociedad. Los diferentes órdenes
jurisdiccionales deben ser redefinidos teniendo en cuenta la realidad
social del siglo XXI y el creciente impulso que las mujeres dan al
mundo.